
Mientras usted está leyendo este artículo, estará posicionándose dentro de la cruenta guerra que se libra en la web. ¿Es usted usuario de Explorer, Firefox o Safari?, piénseselo dos veces antes de contestar porque una respuesta equivocada sería como vender su alma al mismísimo diablo.
Dentro de un par de semanas llegará al mercado el Firefox 3.0, la esperada nueva versión del explorador creado por Mozilla.
El mejorado programa, que lleva cerca de tres años fraguándose, se presenta en sociedad de forma gratuita (www.mozilla.com) y disponible en 45 idiomas. Entre sus nuevas aplicaciones se incluyen una mayor facilidad en el visionado de páginas web, almacenamiento y gestión de información así como una extrema seguridad. Además, la barra de direcciones se convertirá en una verdadera bola de cristal que además de almacenar hasta tres meses de registro permitirá al usuario comprobar todas las webs visitadas que contengan una determinada palabra. También se podrá subrayar cualquier parte del texto en una web y enviar la selección por email o copiarlo como documento.
Esta situación ha puesto contra las cuerdas a Microsoft y Apple, dos grandes titanes que venden sus exploradores a precio de oro.
Una dura batalla
Claro está, que en esta reyerta virtual quién tiene todas las de ganar es Microsoft, cuyo Explorer se utiliza en el 75 por ciento de los ordenadores que pueblan el planeta. Pese a su indiscutible hegemonía, es cierto que pese a que el fabricante de software más grande del mundo prepara su Explorer 8, el programa no promete ofrecer grandes novedades de cara a la galería, algo que le podría hacer perder fuelle de cara al consumidor.
Aún así, Firefox cuenta a día de hoy con un total de 170 millones de usuarios en todo el mundo, lo que supone un 17 por ciento del mercado, según informa Net Applications. Esta cifra es sorprendente si se tiene en cuenta que para utilizar este software es imprescindible un usuario activo que se moleste en descargar el programa, mientras que el Explorer viene ya instalado en la mayor parte de ordenadores.
Además, según publicaba el New York Times, Mozilla ha conseguido que Firefox haya revalorizado su valor a golpe de acuerdos, como el firmado con Google en 2004, a través del cual el buscador incluye su propia casilla en el explorador. En 2006 pagó cerca de 65 millones de dólares por el tráfico resultante de los usuarios del explorador.
En medio de esta vendetta entra a codazos Safari, el elitista explorador que Apple sólo limitó a sus propios aparatos. Sin embargo, desde el fuero de la compañía fundada por Steve Jobs no han querido dejar pasar la lucrativa oportunidad de ampliar su mercado, por eso ha dejado que los usuarios del sistema operativo Windows también puedan beneficiarse del programa y, de paso, aumentar la cuenta corriente de Apple.